Rasines
Rasines es un municipio de Cantabria (España) situado en el valle del Asón, en la zona oriental de la región. La superficie es de unos 42 kilómetros cuadrados y limita con los siguientes municipios: al norte con Guriezo, Ampuero y Voto y al sur con Ruesga, Ramales de la Victoria y Carranza (Vizcaya). Tanto Rasines como Guriezo suponen una vía importante de comunicación con el enclave cántabro de Valle de Villaverde situado en el País Vasco. Sus coordenadas geográficas son: Latitud: 43º 18' 00" N; Longitud: 003º 25' 59" O. Y la altitud media de sus poblaciones es de 137,14 metros. Tiene una población 1063 habitantes (según el padrón municipal de 2008). Pese a la gran superficie que ocupa el municipio, la población está completamente dispersa, lo que hace que no existan calles, plazas, etc. Lo habitual son viviendas unifamiliares separadas entre sí aunque por lo general, agrupadas formando barrios. La iglesia parroquial de San Andrés es un bienes de interés cultural, dentro de la categoría de monumento. La Plaza de Toros de Rasines es Bien inventariado. También es una visita interesante el Museo de la Cantería "Rodrigo Gil de Hontañón", situado en la plaza de la iglesia de Cereceda. Tan solo en el municipio cántabro de Rasines se han inventariado 279 cavidades naturales que suman un conjunto de 88 km. de conductos subterráneos explorados, 60 de los cuales corresponden a lared del silencio.
Rasines paso de Reyes. El Camino Real conectaba la villa de Laredo ( en la Edad Media importantísimo puerto ) con Burgos, ya en pleno reino castellano. Fue recorrido por diferentes reyes y personajes ilustres a lo largo de la historia como paso prácticamente obligado para abandonar la Península o en su retorno de ultramar hacia la corte. De esta forma, la villa de Rasines por la que pasaba el Camino Real, fue testigo del paso de los personajes más importantes de la época. Así, podemos destacar el viaje de la Reina Isabel la Católica en 1496, en el que acompañaba a su hija Juana al Puerto de Laredo desde el que partió hacia los Países Bajos para contraer matrimonio con Felipe de Habsburgo. Isabel realizó el viaje de retorno por idéntico camino. El Emperador Carlos V, nieto de los Reyes Católicos y considerado el hombre más poderoso de su tiempo, emplearía este Camino Real en sus diferentes viajes al puerto de Laredo, desde el que embarcaba para sus travesías al resto de Europa. De esta forma, cuenta la tradición que en 1522, el rey Carlos V, cuando volvía de Laredo paró en una posada de Rasines y los huevos que le sirvieron con la comida se los cobraron a duro cada uno. El rey preguntó que por qué eran tan caros y la posadera le contestó que, mientras que los huevos eran abundantes y baratos, los reyes que pasaban por esas tierras eran escasos. Del mismo, Carlos V haría el mismo recorrido por última vez en el año 1556. En esta ocasión daba fin a sus cuarenta años de esplendoroso reinado, tomando el Camino y dirigiéndose a descansar al Real Monasterio de Yuste, donde moriría dos años más tarde.








